Eventos corporativos sostenibles: qué significa realmente (más allá del papel reciclado y los bolígrafos de bambú)

Eventos corporativos sostenibles

Eventos corporativos sostenibles: qué significa realmente (más allá del papel reciclado y los bolígrafos de bambú)

El greenwashing en eventos corporativos es un problema real. Muchas empresas añaden el adjetivo «sostenible» a sus eventos por incluir vasos reutilizables en el catering o compensar las emisiones del transporte con una donación a un proyecto de reforestación. Son gestos que están bien, pero que no cambian nada estructural en la forma en que el evento impacta en el entorno.

La sostenibilidad real en eventos corporativos es algo más complejo, más exigente y, cuando se hace bien, mucho más poderoso como herramienta de comunicación de valores que cualquier acción cosmética. En Rurality Events llevamos años trabajando en un modelo de eventos de triple impacto positivo, y en este artículo explicamos qué implica eso en la práctica.

Las tres dimensiones de la sostenibilidad en eventos

Sostenibilidad ambiental

La dimensión ambiental es la más visible y la que suele concentrar la mayoría de las acciones de sostenibilidad en eventos. Incluye la reducción de residuos, la elección de proveedores con criterios ambientales, la minimización de la huella de carbono del transporte y la elección de espacios que respetan el entorno.

Pero la sostenibilidad ambiental más potente en un evento corporativo no está en los pequeños detalles del catering: está en la elección del venue. Un evento en un espacio rural recuperado, que utiliza energías renovables, que trabaja con proveedores locales y que genera un impacto positivo en el ecosistema del territorio, tiene una huella ambiental fundamentalmente diferente a la de un evento en un gran hotel urbano aunque este último tenga certificación verde.

Sostenibilidad social

La dimensión social de la sostenibilidad en eventos se refiere al impacto en las comunidades locales. ¿A quién estamos pagando cuando organizamos este evento? ¿El dinero que gasta la empresa llega a economías locales, a artesanos y productores del territorio, a proyectos comunitarios? ¿O se concentra en grandes cadenas y proveedores urbanos que no tienen ninguna relación con el lugar donde se celebra el evento?

Elegir productores locales para el catering, contratar guías y animadores del territorio, utilizar artesanía local como detalle para los asistentes, alojar en casas rurales de familias locales en lugar de en cadenas hoteleras: estas decisiones tienen un impacto real en comunidades que en muchos casos están en procesos de despoblación y que encuentran en el turismo de reuniones una oportunidad de desarrollo económico.

Sostenibilidad económica y de legado

La tercera dimensión es la menos discutida pero quizás la más importante: ¿el evento genera un legado que va más allá del día en que ocurre? ¿Contribuye a proyectos de recuperación del patrimonio rural, a programas de empleo local, a la preservación de culturas y tradiciones del territorio?

En Rurality Events, trabajamos con micropueblos que están en proceso de recuperación y revitalización. Parte del valor de cada evento que organizamos es la contribución directa a ese proceso: el dinero que llega al territorio, la visibilidad que genera el paso de decenas de profesionales urbanos por esos lugares, y en algunos casos la conexión con empresas que después se interesan en proyectos más duraderos de vinculación con el territorio.

La certificación no lo es todo

Existen varias normas y certificaciones para eventos sostenibles, como la ISO 20121 (gestión sostenible de eventos). Son herramientas útiles para sistematizar los procesos, pero la certificación no garantiza por sí sola un impacto real. Una empresa puede tener un proceso certificado y seguir organizando eventos con proveedores de grandes cadenas, menús con producto importado y una relación nula con el territorio donde se celebra el evento.

La sostenibilidad real se demuestra en las decisiones concretas: a quién se contrata, qué se pone en la mesa, dónde duerme la gente, qué historias se cuentan durante el evento y qué impacto queda cuando los autobuses se van.

Cómo comunicar la sostenibilidad de tu evento sin que parezca marketing

La comunicación de las acciones de sostenibilidad en un evento corporativo es delicada: si se hace de forma torpe, puede parecer precisamente lo que quieres evitar: greenwashing. La clave es que la sostenibilidad sea parte estructural del concepto del evento, no un añadido, y que la comunicación cuente historias reales: el nombre del productor que elaboró el vino, la historia del artesano que fabricó los detalles, la descripción del proyecto de recuperación del pueblo que acoge el evento.

Esas historias son mucho más potentes que cualquier infografía sobre huella de carbono reducida.

¿Quieres un evento que sea sostenible de verdad? En Rurality Events diseñamos eventos de triple impacto positivo: para tu empresa, para el territorio y para las personas del lugar. Hablemos.